miércoles, 4 de enero de 2012

El Mijo

El mijo es uno de los alimentos más antiguos. Procedente del África central, su cultivo pudo extenderse hace 2.000 años hacia la India y China por el este, y hacia Asia Menor y Europa por el norte.
Usar el mijo es muy fácil, tiene los mismos usos que el resto de granos integrales.En general, presenta un sabor suave, que hay quien relaciona con la manteca y quien lo definiría como anuezado, pero en cualquier caso da buenos resultados junto a otros ingredientes de sabor más fuerte o intenso, a los que aporta un matiz fino, muy especial.
Se puede incluir en ensaladas variadas, pero también combina bien con legumbres (mijo con lentejas al horno o con garbanzos), con soja en sus distintas formas (tofu, tempe, miso), y con verduras y hortalizas, sobre todo las dulces (budín de mijo con zanahoria y jengibre). Es una excelente alternativa a la pasta o al arroz. 
Este cereal es también un buen ingrediente de pizzas y hamburguesas vegetales, y de cremas y sopas de verduras, entre otras opciones. Su textura crujiente captura bien los aromas de los ingredientes que lo acompañan y no cansa al paladar, pues su sabor no domina en el plato.
Debido a que el mijo es uno de los cereales más energéticos que existen, es una buena idea incluirlo en el muesli del desayuno o en uno de los platos del mediodía, especialmente durante el invierno. En primavera y verano puede degustarse acompañando refrescantes ensaladas. Resulta indispensable en la dieta de las personas celíacas ya que no contiene prolaminas tóxicas y reemplaza gran cantidad de los nutrientes de los alimentos con gluten.

Propiedades del mijo
Es rico, dulce, liviano y alcalinizante. Además, tiene más nutrientes que los cereales más difundidos, posee un alto contenido proteico ya que sus proteínas son de un elevado valor biológico (más completas que las de trigo, arroz y maíz). Es, junto a la avena, el cereal más energético que se conozca. Tiene alto contenido en hierro, calcio, fósforo, potasio, sodio, magnesio, cinc, manganeso y vitaminas (A y B). Y una de las cosas más importante para los que dejaron de consumir leche vacuna, es que debido al magnesio lo convierte en un gran fijador de calcio. Como si todo esto fuera poco, gracias al ácido silícico que protege el esmalte dental, el cabello, las uñas y la piel.



Notable su acción sobre la piel, uñas, esmalte dental
Ayuda en la función cardiaca  por el magnesio que contiene.
Para los que ejercen una exhaustiva labor intelectual, o están en periodo de desarrollo.
En el embarazo por su aporte de hierro.
Coadyuvante en las anemias. 
Regenera y fortalece el sistema nervioso.
Resulta un cereal excelente para los celíacos por su bajísimo contenido en gluten.

Información nutricional del mijo (por 60 g.)
•    212 calorías.
•    41 g. de hidratos de carbono.
•    6 g. de proteínas.
•    2 g. de grasa.
•    41 % de la necesidad diaria de hierro y 29 %del magnesio.
•    El mijo es un cereal con un bajo contenido en vitamina B3 lo que le ha costado una mala fama exagerada, pero no es un problema si la dieta no se basa exclusivamente en este cereal, algo que actualmente no ocurre (en Europa se consumía diariamente antes de que aparecieran el maíz y la papa)
•    En cambio, su contenido en vitaminas B1, B2 y B9 triplica al de otros cereales, por lo que es muy apropiado para regenerar el sistema nervioso y para las mujeres embarazas o en periodo de lactancia.

Formas de uso del mijo
El mijo puede comerse directamente, una vez cocido, como si de arroz se tratase (es decir de unos 20 minutos a fuego lento) escurriéndose el agua y sirviéndose tal cual, o bien mezclado o rehogado con verduras. Debido a su valor energético se utiliza en la granola del desayuno. También puede usarse en la preparación de sopas, como si fuese sémola, o bien hervido con leche (como si fuese arroz) o bien en la preparación de pudding y tartas de tipo dietético, o para uso de Macrobiótica.

Como cocinarlo
Es un cereal de cocción fácil y rápida. Como el grano es muy pequeño, antes de cocerlo, es preciso lavarlo y escurrirlo bien. Luego se tuesta ligeramente en una sartén, para inmediatamente después cocerlo en agua caliente, esperar a que hierva, y dejarlo a fuego suave unos 20 minutos o hasta que adquiera una textura esponjosa. Una vez cocinado, desaparece por completo el ligero deje amargo que desprende.
Se suele cocer de forma irregular, de manera que algunos granos pueden quedar totalmente cocidos y abiertos al mismo tiempo que otros permanecen firmes y crujientes. A la hora de conservarlo de forma óptima, se aconseja guardarlos en recipientes herméticos, a ser posible de vidrio, y mantenerlos alejados del calor y de la humedad.
El Mijo está siendo redescubierto en Occidente, asociado sobre todo a la nueva cocina sana, ya que es el cereal más rico en hierro y una alternativa al arroz o a la pasta.

¿Sabías que el mijo...?
Es un cereal muy utilizado en África, sobre todo en forma de pan.
Es muy denso con lo cual va muy bien cocinarlo a partes iguales con la quinoa o el Cous-cous.